El embarazo aumenta el riesgo de diabetes

Fuente. JANO.es - 2009

El incremento resulta especialmente significativo en las mujeres que presentan diabetes gestacional.

El embarazo eleva los factores de riesgo de diabetes de cara al futuro. Un incremento del riesgo que, además, resulta especialmente significativo en aquellas mujeres que presentan diabetes gestacional, de acuerdo con las conclusiones de un estudio llevado a cabo por científicos de la División de Investigación de Kaiser Permanente Northern California en Oakland (Estados Unidos) y publicado en el último número de la revista American Journal of Obstetrics and Gynaecology (2009;201:177.e1-177.e9).

La relación entre la diabetes y el embarazo permanece desconocida, pero se sospecha que el aumento de peso y el sedentarismo asociados con muchos embarazos puede poner a las mujeres en riesgo de desarrollar la enfermedad.

El equipo de la Dr. Erica P. Gunderson analizó las evidencias de síndrome metabólico, trastorno que afecta a personas con colesterol alto, hipertensión, sobrepeso y otros síntomas, y que está asociado con un mayor riesgo de diabetes. El equipo estudió a 1.451 mujeres (un 61% de blancas y un 39% de negras) de entre 18 y 30 años.

En 20 años, a partir de 1985, 359 quedaron embarazadas y 259 desarrollaron síndrome metabólico. Eso significó una probabilidad del 1% anual de desarrollar el problema.

Tras ajustar factores como la actividad física, el equipo halló que un embarazo sano sin diabetes gestacional elevaba un 30% el riesgo de desarrollar síndrome metabólico, mientras que dos o más embarazos sanos lo aumentaban un 60%.

Los riesgos crecieron mucho más en las mujeres con diabetes gestacional, que duplicó el riesgo de tener síndrome metabólico.

El equipo sugiere que, después del embarazo, se debería asegurar el control del riesgo de diabetes.

Uso de AO postoperatorio reduce recurrencia de endometrioma ovárico

Fuente: Human Reproduction 2009.

Evalúan el impacto del uso postoperatorio de anticonceptivos orales en la tasa de recurrencia tras escisión laparoscópica de endometrioma ovárico.

MedWire News: El uso postoperatorio de anticonceptivos orales (AO) reduce significativamente la recurrencia de endometrioma ovárico en el curso de 24 meses después de la escisión laparoscópica, según muestran los resultados de un estudio.

“Disponer de esta información ayudará a los ginecólogos y a las pacientes a planificar el tratamiento pre- y postoperatorio en forma apropiada para prevenir la recurrencia y consecuentemente para mantener la fertilidad tanto como sea posible”, comentan K. Koga (Universidad de Tokio, Japón) y colaboradores.

En el año 2005, los investigadores presentaron una “recomendación de AO postoperatorio” para las pacientes tratadas con escisión laparoscópica de endometriomas. Se comparó la tasa de recurrencia de endometrioma a los 24 meses entre 34 pacientes que usaron AO durante todo el período de seguimiento y todas las que los abandonaron o nunca usaron AO (n = 53).

La tasa de recurrencia para las mujeres que usaron AO en forma continua fue 12 veces más baja que para las mujeres en el grupo “otras”, en un 2,9 versus un 35,8 por ciento, con un riesgo relativo de 0,082. Además, las tasas de recurrencia fueron del 2,9, 14,3 y 43,5 por ciento para los grupos con AO continuo, abandono de AO y sin uso de AO alguna vez, respectivamente.

Se determinó el uso de AO postoperatorio como una variable independiente asociada con una menor recurrencia (coeficiente de probabilidad = 0,054).

Por último, una subsiguiente comparación de 224 pacientes antes y después de la presentación de la recomendación del uso de AO postoperatorio mostró que la tasa de recurrencia general tras la presentación de la recomendación referida al uso de AO fue significativamente más baja que en las pacientes que fueron sometidas a laparoscopía antes de su presentación (18,6 vs. 33,1, riesgo relativo = 0,56).

Koga y equipo dicen: “Será interesante ver si los AO pueden producir efectos “preventivos” si el período de tratamiento se prolonga”.

Concentración de lípidos y complicaciones en el embarazo

Fuente: American Journal of Obstetrics & Gynecology 2009.

Una nueva investigación ha documentado cambios en las concentraciones de lípidos durante el embarazo, y cómo podrían influir en el riesgo de complicaciones obstétricas específicas.

El principal hallazgo fue que las concentraciones altas de triglicéridos se asociaron significativamente con un riesgo elevado de diabetes gestacional y preclampsia en la cohorte de estudio.

Especialistas de centros en Be’er-Sheva, Israel, y Boston, Massachusetts, EE.UU., analizaron los datos de partos de hijo único entre enero de 2000 y febrero de 2006 para identificar un total de 9.911 mujeres a quienes les midieron las concentraciones de lípidos en algún punto en el período de 1 año antes de concebir hasta 1 año después del parto, y que no presentaban morbilidad cardiovascular.

El objetivo fue probar la hipótesis, basada en los hallazgos de estudios previos, de que las altas concentraciones de triglicéridos y las concentraciones bajas de lipoproteínas de alta densidad (HDL) se asocian con un riesgo elevado de diabetes gestacional y preclampsia.

Un grupo de comparación comprendió a 31.646 mujeres que tuvieron partos de hijo único en el mismo período y que no presentaban morbilidad cardiovascular, pero que no contaban con registros de sus concentraciones de lípidos.

De las 9.911 mujeres, se evaluaron las concentraciones de lípidos en 3.058 en el año previo a la concepción, en 3.983 durante el embarazo, y en 2.870 en el año posterior al parto.

La edad promedio de las mujeres era de 29,6 años, levemente mayores que el grupo de comparación, quienes tenían una media etárea de 28,8 años.

Las mujeres en el grupo de estudio también tuvieron una tasa superior de uso de tratamiento de fertilidad (2,9 por ciento) que el grupo de comparación (1,8 por ciento). El número promedio de embarazos y partos fue tres en ambos grupos.

Cambios en las concentraciones de lípidos:

Cuando los investigadores esquematizaron las concentraciones de lípidos a lo largo del tiempo, excluyendo a las mujeres que tenían diabetes gestacional y/o preclampsia (lo que dejó una población de 8.700 para este análisis), hallaron que las concentraciones de triglicéridos, de lipoproteínas de baja densidad (LDL), y de colesterol total continuaban estables antes de la concepción y luego caían a un punto bajo en el segundo mes de gestación.

Luego, las concentraciones aumentaban abruptamente hasta un pico en el mes de parto, antes de volver a descender hasta cerca de las concentraciones previas a la concepción en el curso de 4 meses del parto.

La concentración promedio de triglicéridos, por ejemplo, fue 92,6 mg/dL antes de la concepción, bajó a un nadir de 77,4 mg/dL en el segundo mes gestacional, antes de aumentar hasta un pico de 238,4 mg/dL en el mes de parto.

Las concentraciones de HDL siguieron el mismo patrón general que los valores de otros lípidos pero llegaron a un pico poco antes en el embarazo, en el séptimo mes gestacional, para luego permanecer estables hasta el parto.

Lípidos y complicaciones:

Los investigadores hallaron que el criterio de valoración primario compuesto de diabetes gestacional y preclampsia tuvo lugar en el 12,2 por ciento del grupo de estudio (6,4 por ciento de las mujeres tuvieron diabetes gestacional y el 6,3 por ciento tuvo preclampsia). Esto constituyó una tasa compuesta significativamente mayor que la observada en el grupo de comparación, en el que el 8,8 por ciento tuvo diabetes gestacional o preclampsia (el 4,2 por ciento tuvo diabetes gestacional y el 4,4 por ciento tuvo preclampsia).

Para examinar las relaciones entre las concentraciones de lípidos y estas complicaciones, los investigadores dividieron a las mujeres que fueron analizadas durante el embarazo en tres grupos por cada análisis de lípidos individual:

  • Baja concentración: Debajo del 25º percentilo de distribución para el mes gestacional relevante.

  • Concentración intermedia: Desde el 25º al 75º percentilo.

  • Concentración elevada: Arriba del 75º percentilo.

Los investigadores hallaron que las concentraciones de triglicéridos durante el embarazo se asociaban significativamente con el riesgo de complicaciones (p <>

La tasa de diabetes gestacional y de preclampsia fue del 7,2 por ciento en las mujeres con bajas concentraciones de triglicéridos (con control del mes gestacional), y aumentó al 19,8 por ciento en las mujeres con concentraciones altas. Esta significativa asociación persistió en un análisis multivariado.

No se encontró que las concentraciones de colesterol total, LDL, y HDL se asociaran significativamente con el riesgo de diabetes gestacional o preclampsia.

En su trabajo completo, programado para publicación en American Journal of Obstetrics & Gynecology y actualmente disponible en línea en el sitio web de la revista, los investigadores (Wiznitzer A y cols.) presentan esquemas detallados de los cambios en las concentraciones de lípidos con el curso del tiempo antes, durante y después del embarazo.

También discuten los posibles mecanismos subyacentes a la asociación con las complicaciones estudiadas.

No obstante, los investigadores destacan que debido a que las mujeres que contaban con el registro de sus concentraciones de lípidos eran un poco mayores que las mujeres no analizadas, los resultados “podrían no ser completamente generalizables a todas las mujeres embarazadas”.

Y concluyen que las concentraciones de triglicéridos elevadas se asocian con complicaciones del embarazo, pero dicen que se necesitan estudios prospectivos para evaluar la asociación entre las concentraciones de lípidos y las complicaciones más detalladamente.

Vacunas, higiene y lactancia materna para evitar las muertes infantiles por diarrea.

Fuente. JANO.es - 2009

Un informe de la OMS y el UNICEF en Lancet establece las pautas para tratar de prevenir el millón y medio de decesos infantiles anuales por diarrea.

La diarrea origina una de cada cinco muertes infantiles en todo el mundo. La razón, tal y como concluye un informe (The Lancet.doi:10.1016/S0140-6736(09)61798-0) elaborado conjuntamente por de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la falta de acceso a las vacunas adecuadas en África y Asia, un defecto que de subsanarse podría ayudar a salvar muchas de estas vidas.

Alrededor de 1,5 millones de menores mueren cada año por diarrea (más que por sida, malaria y sarampión juntos) ya que en los países en desarrollo sólo el 39% de los niños que padece la condición recibe el tratamiento adecuado. Así, las vacunas contra el rotavirus, la principal causa de gastroenteritis severa con vómitos y diarrea en los bebés y los niños, así como las mejores condiciones sanitarias y la hidratación adecuada ayudarían a solucionar el problema, señalaron los organismos de la ONU.

El rotavirus es la causa de alrededor del 40% de los ingresos por diarrea en los niños de menos de 5 años de todo el mundo, y la vacunación contra este virus ha sido recomendada recientemente para todos los programas nacionales de inmunización. Sin embargo sólo unos pocos países, la gran mayoría del mundo desarrollado, incluyen la vacuna para el rotavirus en los calendarios infantiles de rutina.

Sin embargo, la OMS ha estado trabajando para que dos vacunas estén más disponibles en las naciones en desarrollo. “La aceleración de su introducción en África y Asia, donde la carga del rotavirus es mayor, debe convertirse en una prioridad internacional”, indica el informe, que a su vez señala que dos de los pilares del tratamiento para la diarrea, como los suplementos de zinc y las sales de rehidratación oral, aún son difíciles de adquirir en muchos de los países más pobres.

A este respecto, como apuntan Tessa Wardlaw, del UNICEF, y Elizabeth Mason, de la OMS, “sabemos lo que funciona para reducir las muertes infantiles por diarrea y qué acciones generarán una disminución final en la carga de diarrea. Necesitamos hacer de la prevención y el tratamiento de la diarrea una tarea de todos, desde las familias y las comunidades hasta los líderes de Gobierno y la comunidad global”.

Agua contaminada, mala atención e higiene

Más del 80% de las muertes infantiles por diarrea se producen en África y el sur de Asia y sólo 15 países representan casi tres cuartos de todos los decesos anuales por la enfermedad en niños de menos de 5 años. India posee el mayor número de fallecimientos anuales, con 386.600.

El informe establece un plan de acción para tratar de prevenir más muertes infantiles por diarrea y destaca las medidas sencillas cruciales, como son alentar el lavado de manos, promover la lactancia materna de los bebés pequeños y evitar la defecación en zonas abiertas.

Como apuntan los autores, “casi uno de cada cuatro habitantes de los países en desarrollo practica la defecación en lugares abiertos. Y pese a cierto avance reciente, sólo el 37% de los bebés en los países en desarrollo son amamantados exclusivamente durante los primeros seis meses”. El resultado es que en torno al 88% de las muertes por diarrea en el mundo se deben al agua contaminada y la mala atención sanitaria e higiene.

La pared uterina produce estrógeno crítico para mantener el embarazo

Source: Proceedings of the National Academy of Sciences 2009.

Examinan el papel de la pared uterina para producir el estrógeno necesario para que el embarazo progrese tras la adherencia del embrión.

MedWire News: Investigadores han descubierto que, junto con el ovario, la pared uterina también produce el estrógeno requerido para mantener el embarazo una vez que el embrión se adhiere.

Indrani Bagchi, de la Universidad de Illinois en Urbana–Champaign, EE.UU., y colaboradores llevaron a cabo una serie de experimentos en ratones hembras CD-1 que fueron ovarisectomizadas el día 5 de preñez y a las que les inyectaron diariamente progesterona o progesterona más letrozol desde el día 5 al día 8.

El equipo investigador encontró que, durante la decidualización, un proceso en el que las células uterinas estromales se diferencian tras la adherencia embrionaria al epitelio luminal uterino al principio del embarazo, las células uterinas estromales expresan P450 aromatasa.

La aromatasa actúa luego conjuntamente con otras enzimas biosintéticas esteroides en el tejido local para convertir los andrógenos en estrógeno, incluso en la ausencia de los ovarios, lo que tiene la capacidad de respaldar la progresión de la diferenciación estromal, así como también la angiogénesis uterina.

De crucial importancia, bloquear la actividad de la P450 aromatasa con letrozol también evitó la decidualización en los ratones hembras sin ovarios.

El equipo investigador dice: “El presente estudio revela que el útero de los ratones hembras puede llevar a cabo la síntesis de estrógeno de novo durante la decidualización, y es esta hormona producida localmente, no el estrógeno ovárico, la que respalda en forma crítica el proceso de diferenciación estromal”.

Síndrome del túnel carpiano: ligera ventaja de la cirugía.

Fuente. Jano - 2009

Mejora ligeramente la función de la mano y los síntomas a los 3 meses con respecto a un régimen de tratamiento no quirúrgico multimodal.

Aunque en pacientes sin una indicación de lesión nerviosa importante (enervación) la evolución tras la cirugía del síndrome del túnel carpiano es mejor que tras el tratamiento no quirúrgico, la relevancia clínica de esta diferencia es escasa. Al menos así concluye un estudio realizado por el Prof. Jeffrey Jarvik y sus colaboradores del Harborview Medical Center de la Universidad de Washington (EE.UU.) y publicado en The Lancet.

En este ensayo comparativo aleatorizado, los autores asignaron 116 pacientes, procedentes de 8 centros, a cirugía del túnel carpiano (57 pacientes) o a un tratamiento no quirúrgico bien definido (que incluía terapia de la mano y ultrasonidos; 59 pacientes).

El criterio principal de valoración fue la función de la mano, que se midió al cabo de 12 meses mediante el Cuestionario de Evaluación del Síndrome del Túnel Carpiano (CTSAQ), que fue evaluado por personal de investigación que desconocía la asignación al grupo de tratamiento.

De los pacientes asignados a cirugía, 44 se sometieron a la intervención quirúrgica.

A los 12 meses, se analizaron 101 pacientes (87%) que habían finalizado el seguimiento (49 de los 57 asignados a cirugía y 52 de los 59 asignados a tratamiento no quirúrgico).

Los análisis reflejaron una ventaja ajustada a los 12 meses que fue significativa a favor de la cirugía, tanto para la función como para los síntomas (calculados por el porcentaje de pacientes que en el CTSAQ presentaban una mejoría de estos indicadores del 30% como mínimo y con mínimas interferencias en el trabajo diario y en las actividades cotidianas).

El 46% de los pacientes intervenidos cumplía los 3 criterios, mientras que sólo los cumplía el 27% de los pacientes no quirúrgicos.

Cirugía útil

“Estos datos –señalan los autores– indican que en pacientes con síndrome del túnel carpiano sin enervación, la cirugía mejora ligeramente la función de la mano y los síntomas a los 3 meses con respecto a un régimen de tratamiento no quirúrgico multimodal, y esta ventaja se mantiene al cabo de 1 año. Sin embargo, algunos pacientes asignados a cirugía refirieron síntomas persistentes, y el 61% de los pacientes asignados a tratamiento no quirúrgico evitaron la cirugía. Nuestro estudio, junto con otros datos anteriores, indica que la cirugía es útil para los pacientes con síndrome del túnel carpiano”.

Analizar todos los aspectos relevantes.

En un comentario del mismo número de la revista, el Dr. Isam Atroshi y la Dra. Christina Gummesson, ambas de la Lund University (Suecia), consideran que “futuros estudios deberían comparar los costes generales del tratamiento quirúrgico y no quirúrgico para tener en cuenta todos los aspectos relevantes.

Por último, es importante la preferencia del paciente: cuando se enfrentan a la necesidad de llevar una férula día y noche durante algunas semanas, algunos pueden preferir la cirugía temprana mientras que otros preferirán una recuperación parcial frente al posible riesgo quirúrgico. No obstante, a los pacientes con síndrome del túnel carpiano con tratamiento no quirúrgico que no mejoran de forma satisfactoria debe ofrecérseles un tratamiento quirúrgico”.

Niegan la relación directa entre menopausia e incontinencia urinaria.

Fuente: JANO.es - 2009

Los especialistas califican de “mito muy extendido socialmente” esa asociación, no demostrada en ningún estudio científico.

La relación directa entre la menopausia e incontinencia urinaria es sólo “un mito muy extendido socialmente”, según el jefe del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital de La Plana de Villarreal (Castellón) y miembro del Comité Científico del Instituto Indas, Dr. Manuel Fillol, quien indicó que “ningún estudio científico ha demostrado que se establezca una relación directa entre la coincidencia del inicio de la menopausia y las pérdidas de orina”.

Según apuntó este experto, si bien es cierto que los cambios hormonales que se producen durante la menopausia pueden conllevar un deterioro de los tejidos del suelo pélvico, “las pérdidas de orina no están provocadas únicamente por este factor, sino por un procedimiento multifactorial”.

En concreto, señaló que “el deterioro del tejido conjuntivo, así como el debilitamiento del suelo pélvico causado por el paso del tiempo motivan que la incontinencia se relacione con el envejecimiento, y la menopausia es un factor favorecedor del mismo, “pero no existe una relación directa entre la aparición de la incontinencia y la menopausia”.

En este sentido, añadió que la sobrecarga del suelo pélvico, producida por el embarazo y el parto, la obesidad, o el estreñimiento, son otras causas que favorecen la aparición de esta patología.

Por ello, los expertos recomiendan consultar al médico de cabecera o al especialista, quien prescribirá la solución más adecuada en función del perfil del paciente, del tipo de incontinencia que padece, ya sea de urgencia (que se da con mayor frecuencia a los 60, cuando la menopausia ya está instaurada), o de esfuerzo (que suele aparecer en la década de los 40, en muchas ocasiones antes de la aparición de la menopausia), y de la cantidad y frecuencia de las pérdidas.

En muchos casos será muy efectivo realizar los ejercicios de Kegel, que ayudan a reforzar el tono muscular del suelo pélvico. En otras ocasiones la solución puede pasar por seguir un tratamiento farmacológico u hormonal, ya que en casos de incontinencia de urgencia en mujeres menopáusicas, se ha demostrado el efecto beneficioso del tratamiento con estrógenos locales tópicos.

Los secretos del dolor, al desnudo.

Fuente. Jano · 2009 Marisol Guisasola. Madrid.

Los estrógenos tienen mucho que ver en la reacción de las mujeres al dolor.

La naturaleza no es justa con las mujeres. Resulta que, justo durante el embarazo (parto incluido) y la menstruación, soporta peor el dolor. Teniendo eso en cuenta, su fama de estoicismo cobra tintes de heroísmo... o de fatalidad. Porque, ¿a qué se debe que sean también más propensas a trastornos dolorosos crónicos como la fibromialgia? El Dr. Jon-Kar Zubieta, uno de los neurocientíficos más prestigiosos del mundo en cuestiones de dolor (formado en la Universidad del País Vasco, pero director de la División de Psiquiatría en el Centro para la Depresión de la Universidad de Michigan) cree que muchas respuestas residen en el cerebro.

Su equipo de investigación ha descubierto que los estrógenos tienen mucho que ver en la reacción de las mujeres al dolor. “Cuando los niveles de estrógenos son elevados, el sistema “analgésico” del cerebro responde con contundencia, liberando endorfinas que acallan las señales dolorosas; cuando los estrógenos están bajos, el sistema no es tan eficaz”, explica el Dr. Zubieta.

Los genes son el otro factor importante. En realidad, los que se jactan de “sufridos” están presumiendo de un regalo de la naturaleza. En estudios con humanos, el equipo del Dr. Zubieta ha comprobado que las personas que heredan una variante del gen que controla la enzima que metaboliza la dopamina –la variante val, que contiene en aminoácido valina– soportan mejor el dolor que las que tienen la variante met, que contiene el aminoácido metionina. Los afortunados que heredan las 2 copias (una del padre y otra de la madre) con la variante val, son “estoicos por naturaleza”. (Escáneres PET confirman que los calmantes cerebrales naturales y endorfinas son mucho más activos en estos individuos).

Niveles de tolerancia.

Las personas que heredan una copia val y otra met tienen niveles medios de tolerancia. Las 2 copias met reducen al mínimo los umbrales de dolor. Como ha comprobado el equipo de la Universidad de Michigan, el 25% de la población de EE.UU. tiene la variante “estoica” y otro 25%, la variante “supersensible” al dolor. El resto tolera el dolor “normalmente”.

Pero, ¿por qué un gen que regula la dopamina afecta a las endorfinas? Porque, como explica el Dr. Zubieta, “demasiada dopamina reduce los niveles de endorfinas. Las personas con los dos genes val “fabrican una enzima muy potente que elimina rápidamente la dopamina, lo que aumenta los niveles de endorfinas. En personas con la variante met ocurre lo contrario”.

Los expertos de Michigan han comprobado que, si se aplican parches de estrógenos a mujeres en los últimos días del ciclo menstrual, sus respuestas al dolor se acercan mucho a las de los hombres (es decir, son menos intensas). Otro descubrimiento: cuando los analgésicos fallan, los antidepresivos que influyen en los niveles de dopamina pueden aliviar dolores crónicos en algunas personas (un test genético revelaría quién se beneficia más de la terapia).

Si se aplican parches de estrógenos a mujeres en los últimos días del ciclo menstrual, sus respuestas al dolor son menos intensas.