Qué hacer cuando tienes una enfermedad de Transmisión Sexual

Todo lo que debes hacer cuando presentes una Enfermedad de Transmisión Sexual y como protegerte a ti y a tu pareja

Indice

Una enfermedad de transmisión sexual (ETS) es una enfermedad que se transmite de una persona a otra durante el contacto sexual. También pueden ser transmitidas a través de la transfusión de sangre, el uso compartido de agujas contaminadas y de la madre al feto durante el embarazo o parto.

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son diferentes, y cada una se transmite y afecta al cuerpo de manera diferente. Algunas ETS comunes incluyen la clamidia, la gonorrea, la sífilis, el herpes genital, el virus del papiloma humano (VPH), la hepatitis B y el VIH/SIDA.

Es importante tener en cuenta que las enfermedades de transmisión sexual pueden tener efectos a largo plazo en la salud si no se tratan adecuadamente. Es por eso que es esencial practicar el sexo seguro y hacerse pruebas de detección regularmente si se es sexualmente activo.

Las Enfermedades de Transmisión Sexual son aquellas que se producen por las relaciones sexuales o contacto íntimo entre las personas, ya sean relaciones homosexuales o heterosexuales.

Este tipo de enfermedad va en aumento cada día; las relaciones sexuales sin protección y la promiscuidad son las principales causas de que se produzcan.

¿Qué hacer en caso de tener una enfermedad de transmisión sexual?

Si crees que has estado expuesto al contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual, consulta a tu médico; los médicos son las personas especializadas para tratar dichas enfermedades.

  • No debes tener pena, esto siempre va a ser confidencial, así que no tienes por qué preocuparte.
  • No sientas vergüenza por tener una enfermedad de este tipo; esta enfermedad es igual a muchas otras, solo que la vía de contagio es lo que la diferencia de las demás. Debes recibir tratamiento, ya que es la única manera de curarte.
  • La mayoría de estas enfermedades pueden tratarse. Haz exactamente lo que diga tu médico. Asegúrate de tomar bien el tratamiento y por el tiempo indicado.
  • Debes comunicar lo que te está pasando a todas las personas que han tenido sexo contigo.

Si ellos no reciben tratamiento, pueden seguir transmitiendo la enfermedad a otras personas y pueden transmitirla nuevamente si vuelven a tener sexo.

¿Cómo puede prevenirse la enfermedad de transmisión sexual?

  • Lo más importante de todas las enfermedades de transmisión sexual es cómo prevenirlas.
  • Conozca y limite el número de sus parejas sexuales.
  • Los antecedentes sexuales de su pareja son tan relevantes como los suyos.
  • Cuantas más parejas sexuales tenga usted o su compañero, mayor será el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
  • Cuando usted tiene relación con una persona sin protección, se está poniendo en contacto con todas sus relaciones hasta de 5 años atrás.
  • Use condón. Usar un condón cada vez que tiene relaciones sexuales disminuye el riesgo de infección. Recuerde: uno para cada relación, no lo recicle.
  • De ser posible, use un espermicida; la mayoría de las cremas, jaleas y espumas anticonceptivas contienen una sustancia química llamada nonoxynol 9 que puede ayudar a prevenir algunos tipos de enfermedades de transmisión sexual.
  • Evite las prácticas sexuales riesgosas. Los actos sexuales que rompen o desgarran la piel aumentan la posibilidad de contraer una ETS; incluso las lesiones pequeñas que no sangran permiten la entrada y salida de gérmenes.
  • El sexo anal presenta un riesgo alto porque los tejidos del ano se rompen con facilidad. Siempre use preservativo para este tipo de sexo.
  • Vacúnese contra la hepatitis B. Hay una vacuna disponible, que ayuda a prevenir dicha enfermedad; consulte a su médico, le orientará cómo y dónde hacerlo.
  • Dialogue con su pareja; cuando la pareja dialoga, disminuye el riesgo y mejora la salud sexual de ambos. Según un estudio realizado en gran parte de América, cuando entre las parejas existe buen diálogo y comunicación, hay mejor empatía y se obtienen mejores resultados en las relaciones sexuales.
  • Hacer el amor con la luz apagada no es buena idea. Observa cuidadosamente el cuerpo y genitales de la otra persona.
  • Fíjate en indicios de una enfermedad de transmisión sexual como sarpullidos, llagas, verrugas, irritación de la piel o secreción.
  • Si ves algo sospechoso, evita las relaciones sexuales.

Solo la fidelidad nos puede salvar la vida en el mundo de hoy, y hay que saber que las enfermedades de transmisión sexual se transmiten por lo que hacemos, no por lo que somos; por eso está claro que nuestra condición social no nos libra de estas enfermedades. El preservativo es una buena opción, aunque no es 100 % efectivo; úselo siempre correctamente.  Vea uso de preservativo.

Piensa siempre en tu pareja.

Puede ser duro decir a tu pareja que estás infectado con una enfermedad de transmisión sexual, pero más duro será que pueda infectarse por falta de confianza y afrontar los sentimientos de culpa que de ello se deriven.

Surge la duda sobre decirlo o no decirlo y esa angustia puede llevarte a no tomar nunca la iniciativa. No te apures y toma las medidas de precaución necesarias (preservativo).

No pongas a riesgo a tu pareja por tu falta de coraje para decirle que estás infectado o por tu indecisión para adoptar medidas de prevención. Si no le dices nada, ¡protégelo! ¡No dejes tu responsabilidad en tu pareja!

Quizá no hayas utilizado nunca o pocas veces preservativo; es el momento de hacerlo sin temores y con determinación. Por cada vez que no lo uses, estás jugando a la ruleta rusa.

Usarlo es fácil y nada complicado, te proporcionará seguridad, y si tienes imaginación para usarlo, le verás las ventajas; puede formar parte de los juegos sexuales y ser excitante.

Hay situaciones que no favorecen el uso del preservativo. Trate de Evitarlas:

  • El alcohol, las drogas
  • El temor al rechazo
  • El miedo a la disminución del placer sexual
  • La depresión
  • Los conflictos de pareja
  • El deseo no confesado de tener un hijo
  • La necesidad de sentirse “normal”
  • Un amor apasionado
  • La pérdida de tu autoestima.

Las prácticas sexuales orales, felación y cunnilingus (sexo oral), también entrañan un riesgo de infección de una enfermedad de transmisión sexual, aunque mucho menor que el de las prácticas de penetración.

Conclusión

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son un conjunto de infecciones que se transmiten durante el contacto sexual y que pueden afectar la salud a largo plazo si no se tratan adecuadamente. Es fundamental adoptar medidas de prevención, como practicar el sexo seguro, hacerse pruebas de detección y tratarse en caso de que se contraiga una ETS.

Las enfermedades de transmisión sexual pueden ser causadas por bacterias, virus, hongos y parásitos, y pueden tener síntomas como dolor, picazón, secreción anormal, llagas y ampollas. Algunas ETS, como la clamidia y la gonorrea, pueden ser tratadas con antibióticos, mientras que otras, como el VIH/SIDA, no tienen cura, pero pueden controlarse con medicamentos.

Es importante tener en cuenta que las enfermedades de transmisión sexual no discriminan por edad, género, orientación sexual o estatus socioeconómico. Cualquier persona sexualmente activa puede contraer una ETS, por lo que es fundamental tener una educación sexual adecuada y tomar medidas de prevención para protegerse a sí mismo y a los demás.

Categorías
Recibe nuestras novedades
Suscribete a nuestro Newsletter

Recibirás artículos para la mujer todas las semanas GRATIS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad